30 Frases en honor a la muerte de Luis Sepúlveda

Querido bibliófilo,

Como bien sabrás, el mundo ya no es lo que era. Nunca pensamos que nuestra realidad se viese tan cambiada en menos de tres meses. Veíamos la enfermedad como algo muy lejano que no podía llegar a nosotros, por estar alejados del foco, por nuestro sistema de sanidad, por nuestras defensas…

En estos días de confinamiento la naturaleza está recuperando su esplendor. Cuando volvamos a la rutina (seguramente en un par de semanas) nos encontraremos con un aire el doble de puro de lo habitual.

Estamos valorando más la libertad (que normalmente damos por sentada), y los buenos ratos con la familia. Nos estamos poniendo al día con antiguas amistades y con nuestros trabajos. Estamos demostrando que nuestro esfuerzo importa cada día, y creo que tambien disfrutando del tiempo que tenemos leyendo esa pila enorme de libros que nos regalaron por navidad.

El don de la palabra es maravilloso, no solo para los lectores, sino para el escritor que puede volcar su alma e ideas en su trabajo. La expresión que nos dejarán sus palabras nunca le será revelada, aún así, es feliz meramente tomándose su tiempo en medio de su proceso creativo. 

Nosotros también, a través de este blog, os animamos a tomaros un tiempo de introspección y que, siguiendo el ejemplo de Luis Sepúlveda, todas esas emociones las plasméis en papel. Podéis compartir vuestras creaciones en el blog. 

Hoy, 16 de abril, muere un gran escritor como resultado del contagio del COVID 19. Un escritor es alguien que siempre sale a delante, como haremos nosotros. Uno de los creadores de arte más temprano, que nos inspira a mundos y realidades con las que sólo podemos soñar.

En concreto, Luis Sepúlveda me hizo llorar incontables veces con la versión de película de su libro infantil Historia de una gaviota y el gato que le enseñó a volar. Esa historia quiere mandar dos mensajes que hoy día siguen siendo perfectamente aplicables en nuestras vidas: cuida el planeta y de los demás.

A continuación, como inspiración para vuestras creaciones y homenaje a Luis Sepúlveda, os dejamos algunas de sus frases más conocidas:

un viejo0p que leia novelas de amor Luis sepulveda frases

Se ocupaba de mantenerlos a raya, en tanto los colonos destrozaban la selva construyendo la obra maestra del hombre civilizado: el desierto.Un viejo que leía novelas de amor” (1989)


Deme una novela bien triste, con mucho sufrimiento a causa del amor, y con un final feliz.Un viejo que leía novelas de amor” (1989)


Según los pasillos, el amor era como la picadura de un tábano; invisible, pero buscado por todos.Un viejo que leía novelas de amor” (1989)


(…) Novelas que hablaban del amor con palabras tan hermosas que a veces le hacían olvidar la barbarie humana.Un viejo que leía novelas de amor” (1989)


-El sufrimiento no tiene mayores explicaciones, es parte del equilibrio de la vida. Se vive entre la alegría y el sufrimiento.


-Fue el descubrimiento más importante de toda su vida. Sabía leer. Era poseedor del antídoto contra el ponzoñoso veneno de la vejez.Un viejo que leía novelas de amor” (1989)


Deseaban verlo, tenerlo, y también deseaban sentir su ausencia, la tristeza de no poder hablarle, y el vuelco jubiloso en el corazón al verle aparecer de nuevo.Un viejo que leía novelas de amor” (1989)


El aire se notaba cada vez más caliente y espeso. Pegajoso, se adhería a la piel como una molesta película, y traía desde la selva el silencio previo a la tormenta. De un momento a otro se abrirían las esclusas del cieloUn viejo que leía novelas de amor” (1989)


El amor es sin duda el más intenso de los sentimientos porque es una suma de muchos; en el amor, como yo lo entiendo, confluyen la necesaria química entre dos personas, el erotismo, la lealtad y la más absoluta sinceridad.


-Muchas veces escuchó decir que con los años llega la sabiduría y él esperó, confiando en que tal sabiduría le entregara lo que más deseaba: ser capaz de guiar el rumbo de los recuerdos y no caer en las trampas que éstos tendían a menudo.Un viejo que leía novelas de amor” (1989)


No existe la competencia en la literatura, eso se da tal vez en la economía, en el deporte, pero en la literatura no, porque hay una persona que se llama lector, que va a decidir si quiere leer ese libro o no y en eso es muy poco lo que se puede hacer para influir.


-Leía lentamente, juntando las sílabas, murmurándolas a media voz como si las paladeara, y al tener dominada la palabra entera la repetía de un viaje. Luego hacía lo mismo con la frase completa, y de esa manera se apropiaba de los sentimientos e ideas plasmados en las páginas. Cuando un pasaje le agradaba especialmente lo repetía muchas veces, todas las que estimara necesarias para descubrir cuán hermoso podía ser también el lenguaje humano.Un viejo que leía novelas de amor” (1989)


Nunca pensó en la palabra libertad, y la disfrutaba a su antojo en la selva.Un viejo que leía novelas de amor” (1989)


… era como uno de ellos, pero no era uno de ellos.Un viejo que leía novelas de amor” (1989)


Eran capaces de decir palabras que levantaban a un boxeador noqueado.Un viejo que leía novelas de amor” (1989)


Durante su vida entre los shuar no precisó de las novelas de amor para conocerlo.Un viejo que leía novelas de amor” (1989)


Sólo vuela el que se atreve a hacerlo.Historia de una gaviota y el gato que le enseñó a volar” (1996)


Sentimos que también nos quieres, que somos tus amigos, tu familia, y es bueno que sepas que contigo aprendimos algo que nos llena de orgullo: aprendimos a apreciar, respetar y querer a un ser diferente. Es muy fácil aceptar y querer a los que son iguales a nosotros, pero hacerlo con alguien diferente es muy difícil y tú nos ayudaste a conseguirlo.Historia de una gaviota y el gato que le enseñó a volar” (1996)


Los humanos son generalmente incapaces de aceptar que un ser diferente a ellos los entienda y trate de darse a entender.Historia de una gaviota y el gato que le enseñó a volar” (1996)


Y si todo esto es un sueño, qué importa. Me gusta y quiero seguir soñándolo.Historia de una gaviota y el gato que le enseñó a volar” (1996)


Nunca se vuela al primer intento, pero lo conseguirás.Historia de una gaviota y el gato que le enseñó a volar” (1996)


Vas a volar. Todo el cielo será tuyo.Historia de una gaviota y el gato que le enseñó a volar” (1996)


¡Terrible! ¡Terrible! Si las cosas siguen así, dentro de muy poco la palabra contaminación ocupará todo el tomo tres, letra “C” de la enciclopedia.Historia de una gaviota y el gato que le enseñó a volar” (1996)


A veces me pregunto si algunos humanos se han vuelto locos, porque intentan hacer del océano un enorme basurero.Historia de una gaviota y el gato que le enseñó a volar” (1996)


Los humanos son, por desgracia, imprevisibles. Muchas veces con las mejores intenciones causan los peores daños.Historia de una gaviota y el gato que le enseñó a volar” (1996)


-No, se trata del otro amor, del que duele.Un viejo que leía novelas de amor” (1989)


El tigrillo capta el olor a muerto que muchos hombres emanan sin saberlo.Un viejo que leía novelas de amor” (1989)


Está juntando odio, pero todavía no reúne el suficiente. Eso lleva tiempo.Un viejo que leía novelas de amor” (1989)


Por primera vez se sintió acosado por el animal de la soledad; bicho astuto.Un viejo que leía novelas de amor” (1989)


Si no tenemos un punto fijo al que queremos llegar, damos vueltas y vueltas.Un viejo que leía novelas de amor” (1989)


El cazador ha de ir siempre un poco hambriento, pues el hambre agudiza los sentidos.Un viejo que leía novelas de amor” (1989)


Un mandato desconocido le indicaba que matarla era un imprescindible acto de piedad.Un viejo que leía novelas de amor” (1989)


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