Nos robaron los te quiero – Míriam Giménez – Reseña & Opinión

«Nos robaron los te quiero» de Míriam Giménez Porcel

Una reseña de Jose Fernando Ceballos Castillo

Nos robaron los te quiero – Reseña

Teresa, a quien sus amigos llaman Tessa, es una joven murciana embarcada en una búsqueda personal en la capital de Madrid. En la ciudad conocerá a Rubén, un joven abogado que se convertirá en su mayor apoyo y valedor. El gran secreto de Tessa vino de su madre, quien en su lecho de muerte le contó la historia de su hermana mayor y de como, cuando ella era una joven sirvienta, se enamoró locamente de un hombre que terminó por destrozar su vida llevándose aquello que más amaba: Su hija recién nacida, Violeta.

Decidida a esclarecer la verdad y recuperar a su hermana, Tessa iniciará una búsqueda por Madrid con la ayuda de su novio Rubén y el apoyo de sus amigos, Cristian y Estefanía.

Este es, a grandes rasgos, la sinopsis de la novela que nos trae Míriam Giménez Porcel. «Nos robaron los te quiero»  es la historia de dos familias separadas por el tiempo, la sociedad y las apariencias. Una historia donde se nos invita a viajar por la intimidad de los Porcel y de los Vecchia, que nos invita a conocer a Tessa en todo su esplendor. A lo largo de sus trescientas cincuenta y nueve páginas conoceremos a estos personajes como si hubiésemos estado toda la vida conviviendo con ellos. Sabremos cuando Teresa está de buen humor o muy preocupada, o cuando César tiene un mal día. Conoceremos a la madre de César y abuela de Violeta, Leonor, así como a su marido y a un hombre sin escrúpulos y decidido a servir a su señor por el precio adecuado, Gaspar. Veremos como dos familias evolucionaron a lo largo de los años de forma totalmente diferente y nos veremos en una vorágine de mentiras, falsedades, medias verdades y asuntos truculentos.

Mediante flashbacks, Míriam nos narra la historia de la madre de Tessa y de su tía en Madrid al servicio de los Vecchia y aprovecha para presentarnos al resto del elenco de personajes que acompañarán a Teresa hasta el final. Conoceremos el Madrid del año 76 y su alta sociedad. Como una familia adinerada se preocupa de las apariencias y de cómo, de manera bastante despreocupada, su hijo se desenvuelve en aquella sociedad cambiante e inicia una relación con Isabel, la joven sirvienta que está muy por debajo de su categoría social, iniciando así una historia de amor, de príncipe encantador y de joven asistenta, que tendrá muy poco de cuento de hadas.

En el Madrid de 2006, Míriam nos narra la vida de Teresa y de las personas que tiene alrededor mientras, poco a poco, va desvelando la trama y soltando zarcillos de información sobre la hija desaparecida de Isabel. Sin prisa, nos narra el día a día de dos personas a las que el destino a juntado y como Tessa consigue romper su silencio y contarle a la persona que más ama en este mundo que está en la ciudad para encontrar a su hermana Violeta, robada hace treinta años y que es algo que le cuesta mucho contar. Ni siquiera a su padre y a sus hermanos les contó nada y pensaron que se iba porque estaba harta de vivir en Fortuna y quería salir de aquel pueblo pequeño para probar suerte en la capital española. Durante el relato, sabremos más de su relación con su tía Francisca y de el impacto que las decisiones de su sobrina tendrán sobre su vida.

Cuando Míriam decide hablarnos de César y de su familia actual, lo hace de una forma cruda y sin ambages. Nos cuenta cómo es el César del 2006 y de cómo es su relación con su esposa Carmen y los sentimientos que un padre tiene por su hija, y algo más.

Toda la narración se desarrolla con un compás pausado, lento. Le autora no tiene prisa y se toma su tiempo para ir desarrollando los acontecimientos. Durante todo el relato el lector está deseando saber qué ocurre con tal o cual suceso, qué va a pasar ante tal o cual revelación y la autora lo sabe. Se para, toma aire y retoma su relato desde otra perspectiva, llevando al lector por otro camino dejando el anterior atrás, aguardando, para más tarde.

Teresa Picada es el personaje principal. Es una joven muy reservada para aquellas cosas que la afectan de verdad, pero también tiene un carácter fuerte, decidido y cuando toma una decisión se lanza a ella y no se echa para atrás, aunque a veces, tenga que retirarse para tomar aire y relajar sus piernas. En el fondo le gusta llevar una vida tranquila y vivir en Madrid la llena por completo. Pero la muerte de su madre, y el secreto que le confesó, hacen que Teresa sea una mujer afligida por el dolor, la rabia y la impotencia y que esa carga, no solo afecta a su vida laboral y sentimental, si no que además, marca sus decisiones y la llena, a la vez, de dudas.

Teresa es quizá el mejor personaje de todo el libro. Es el que más trabajado está y el principal hilo conductor de la historia. No es un personaje plano, si no muy tridimensional, y sabes cómo va a reaccionar ante las situaciones que se van sucediendo a lo largo de la novela, incluso sin necesidad de que Rubén lo diga, como hace, al lector. Cuando son noticias relacionadas con Violeta, el lector sabe que a Tessa le va a dar un ataque de nervios y que quiere hacer algo «ya», entrándole una vena impulsiva que no se le ve en otros escenarios.

Rubén es el apoyo principal de Tessa. Pareja sentimental de la protagonista, comparte este puesto con ella de forma estoica y pura determinación. Con él, Míriam logra darle al personaje de Tessa un punto de apoyo, una luz con la que guiarse en el túnel que ha decidido recorrer. Además, será Rubén el que inicie las investigaciones para localizar a Violeta, por lo que además, le da al personaje de Teresa una herramienta muy útil y, del mismo modo, es la herramienta que permite hacer avanzar la historia. El personaje de Rubén representa al novio perfecto: Cariñoso, atento, desvivido por su amada. Es una mezcla del amor romántico clásico con una visión más moderna de dicho arquetipo: El amante. Es imposible que al lector no le caiga bien Rubén, desde un principio se muestra interesado por Teresa y desde que sabes que están saliendo juntos (en la primera página de la novela), te queda claro que va a ser un peón muy importante en el relato. Algo que sucede sin problema ninguno, casi de forma natural. Es el propio Rubén el que se ofrece a ayudarla cuando ella le cuenta la verdad sobre su estancia en Madrid y, además, es su negativista: Es la persona que mantiene los pies en el suelo de Tessa.

El personaje de Rubén está muy bien construido alrededor del de Tessa. No tienes la sensación de que sea un personaje más, si no uno importante, uno sin el que ella podría evolucionar. Sin embargo, este personaje no evoluciona en toda la novela, al contrario que Teresa que sí lo hace, manteniéndose siempre así y poco llegas a conocer de él, salvo lo que ya se ha mencionado, que vive para Teresa y ella siempre le tiene ahí cuando le necesita y si este se retrasa en llegar a casa del trabajo, ella ya le está llamando para saber si le ha ocurrido algo. Razón que Rubén acepta sin problema ninguno y le explica con mucha paciencia y mucha calma las razones de su retraso. Entonces, para calmarle el disgusto, Rubén no dudará en llevar comida exótica para cenar: Mejicano, hindú, japonesa… Por todo ello, el personaje de Rubén es más plano que el de su compañera de reparto y solo aparece cuando la historia lo requiere o hace falta meter algo de relleno.

César della Vecchia es el tercer vértice del triángulo protagonista de la historia. Padre de Violeta y antiguo amor de la madre de Tessa, Isabel. Desde que aparece en el relato, el lector tiene muy claro que es un desgraciado. Un personaje repelente, caprichoso y niño rico acostumbrado a hacer de su capa un sallo. Pero también te queda claro que tiene una personalidad magnética que atrapa a todo el que pasa por su lado y, que gracias a esa personalidad, consigue que los demás hagan lo que él quiera. Por eso Gaspar, un personaje que parece salido de una película de gángsters, le sirve como mano izquierda y ejecutora. Entiendes que el personaje de Isabel se enamore de él, pues con ella es un auténtico encanto, la trata muy bien pero también se entrevé que la usa como puro divertimento y con esa sensación se queda el lector en los flashback. Imagen que choca directamente con el César que la autora te presenta cuando se trata de hablar sobre Violeta, en donde vemos a un padre amoroso, pendiente de su hija, protector y atento. Alguien que no parece ser el César de los negocios y de los demás aspectos de su vida, donde sus rasgos de personalidad se tornan oscuros y peligrosos, mostrando a un hombre sin escrúpulos capaz de hacer cualquier cosa si es algo relacionado con su hija.


Conclusión sobre Nos Robaron Los Te Quiero de Míriam Giménez Porcel

En suma, Míriam Giménez Porcel nos trae un drama familiar con tintes de diversos géneros que es su primera incursión en el mundo literario y con él se consagra como autora. Tal vez no sea todo un acierto en algunas de las líneas argumentales elegidas, pero globalmente, es una buena novela que gustará a todos aquellos que les interesan los dramas familiares y las historias que se van desarrollando con tiempo y calma.


Nos Robaron Los Te Quiero – Lo mejor & lo peor

Lo mejor: Los trapos sucios de César y la investigación de Rubén y los conflicto que de ella surgen. Cómo se sumerge la historia en la psique de Tessa y el flashback en 1976. Las pequeñas pinceladas de novela negra que nos presenta Míriam durante la novela, aunque cojas, dan un punto de emoción al relato permitiendo renovar el interés por el mismo.

Lo peor: Se queda a medio gas en elementos que tenían más interés y que deja de lado por otros mucho más intrascendentes. Demasiada paja en algunos pasajes de la novela que no llevan a ningún lado y solo están como relleno innecesario. Algunos personajes no aportan nada realmente a la historia y solo están ahí como un adorno. Da la sensación de estar sin pulir del todo la historia y que una vuelta o dos más no le habrían venido nada mal. Las partes de novela negra están cojas y dejan un sabor a inconcluso muy incómodo.


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Instagram oficial de la novela – @nosrobaronlostequiero

One thought on “Nos robaron los te quiero – Míriam Giménez – Reseña & Opinión

  1. Miriam Giménez Porcel

    Gracias por esta reseña tan completa, tan real.
    Gracias por ayudarme a entender mis carencias y virtudes. Gracias porque como escritora me ayudáis a avanzar y mejorar. Un beso enorme.

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